Transición del liderazgo en el negocio de automatización industrial de Schneider Electric
Schneider Electric ha ascendido a Roshan Varadarajan al cargo de vicepresidente de automatización industrial para la Gran India, con efecto a partir del 1 de julio de 2026. Este cambio refleja la intención estratégica de la empresa de acelerar su liderazgo en ecosistemas industriales definidos por software y habilitados digitalmente en una de sus regiones de mayor crecimiento.
Desde el punto de vista del sector, este nombramiento indica continuidad más que disrupción. Schneider Electric está reforzando claramente un modelo de liderazgo que combina estrategia de software, experiencia en automatización y una visión centrada en los ecosistemas.
Impulsar el cambio hacia la automatización definida por software
En su nuevo cargo, Roshan se centrará en promover la automatización abierta definida por software, la IA industrial y las soluciones digitales integradas. Esta dirección es coherente con un cambio más amplio del sector, que se aleja de las arquitecturas rígidas y centradas en el hardware para adoptar sistemas modulares e interoperables.
Desde mi perspectiva como ingeniero de automatización, esta transición no es solo tecnológica, sino también arquitectónica. El verdadero valor ya no reside en sistemas de control aislados, sino en la eficacia con la que convergen las capas de datos, software y control para permitir una adaptabilidad en tiempo real en las operaciones industriales.
La IA industrial y el auge de las operaciones conectadas
Un pilar clave de esta estrategia es la IA industrial, que se integra cada vez más en las plataformas de automatización. En lugar de funcionar como un complemento, la IA se está convirtiendo en una capa nativa dentro de los sistemas de control y supervisión, lo que permite el mantenimiento predictivo, el control adaptativo y la optimización operativa.
Sin embargo, el verdadero desafío reside en la implementación a escala. Muchos entornos industriales todavía tienen dificultades con la integración de sistemas heredados, las estructuras de datos fragmentadas y las restricciones de ciberseguridad. El éxito de la IA industrial dependerá menos de los algoritmos y más de la preparación de los sistemas y la disciplina en la gestión de datos.
Continuidad estratégica y expansión del ecosistema
La experiencia de Roshan Varadarajan en EcoStruxure y estrategia de software lo sitúa en una buena posición para esta etapa. Su trabajo anterior en centros de innovación y transformación digital a nivel de sistemas pone de manifiesto un enfoque constante en la creación de ecosistemas, en lugar de un crecimiento centrado en los productos.
Esto refleja una realidad más amplia del sector: los proveedores de automatización están evolucionando para convertirse en proveedores de plataformas. La creación de valor se está desplazando hacia la interoperabilidad, los servicios de software durante todo el ciclo de vida y la cocreación con los clientes.
Perspectiva de ingeniería: qué significa esto para la industria
Desde el punto de vista de la ingeniería, este nombramiento refuerza tres tendencias claras:
- Los sistemas de control se están volviendo modulares y definidos por software
- La integración entre OT y TI ya no es opcional, sino fundamental
- Las funciones de ingeniería requerirán cada vez más conocimientos híbridos de automatización, datos y ciberseguridad
El cambio más importante es tanto cultural como técnico. Los equipos de ingeniería deben pasar de pensar en la implementación de sistemas a pensar en la evolución de los sistemas: diseñar arquitecturas que se adapten continuamente en lugar de permanecer estáticas después de la puesta en servicio.
Perspectivas finales
El cambio de liderazgo de Schneider Electric en la Gran India tiene menos que ver con una transformación organizativa y más con el refuerzo de una estrategia industrial a largo plazo. El énfasis en la automatización abierta y la IA industrial apunta a un futuro en el que los sistemas industriales se comportarán más como plataformas digitales escalables que como infraestructuras de control tradicionales.
Para los ingenieros y las partes interesadas del sector industrial, la implicación es clara: la próxima ventaja competitiva dependerá de la capacidad de las organizaciones para integrar inteligencia en el núcleo de los sistemas de automatización, no solo de cuánto automatizan.

